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LAS ARQUILLAS- CARIHUELAS (09/12/07) Hoy nos hemos dado cita a una hora poco habitual, las 9 de la mañana. Tenemos por delante una ruta corta y cómoda, no por ello carente de interés y belleza. Emprendemos el camino una docena de amigos. Nuestros pasos se dirigen al conocido camino de Las Arquillas, nos lo encontramos con una anchura superior a la que conocíamos y “urbanizado”. En opinión de muchos cambiado para bien, aunque yo lo preferiría como estaba antes, más estrecho e incomodo de andar, pero con el sabor a campo que hoy ha perdido. Parece una prolongación del paseo. Durante el trayecto vamos dando vista a La Tahea, que tan buenos recuerdos nos traen a los que ya peinamos canas y de pronto aparecen las instalaciones del campo de golf, nos sorprenden la cantidad de obras nuevas que van surgiendo en torno a estas instalaciones incluyendo el remozado cortijo de La Magdalena, de siempre para nosotros La Malena. Como telón de fondo contemplamos las casi verticales laderas de la Sierra de Chimeneas con el imponente Camorro a nuestra izquierda. Tras un breve recorrido paralelo a la carretera, nos sumergimos en el mar verde que compone el magnifico bosque de encinas existente en la base de la sierra. A pesar de que es una zona muy parcelada la conservación del bosque autóctono es muy buena. En algunas parcelas el olivar ha desplazado a la encina, pero como podemos observar, en una perfecta simbiosis. Caminamos bajo un techo de nubes, que rozan las cumbres de la sierra. La luz matizada por un cielo nublado, hace que el bosque adquiera un color especial y que nosotros disfrutamos hoy. También, llegado el momento, gozamos del ratito de descanso donde damos cuenta del reparador bocadillo, de las chucherías que cada cual ofrece y del rular de la bota, cuyo contenido nos hace entrar en calor. Continuamos nuestro camino y en breves momentos nos encontramos al pie de las Carihuelas. Dada la hora que es decidimos iniciar la vuelta. Desde aquí podemos observar La Peña al fondo y tendido a nuestros pies el camino que nos devolverá a Antequera. Tras una hora de caminar y de animada charla, llegamos a la carretera del Nacimiento, culminando así la ruta. Una mañana magnifica, donde sobre todo, hemos disfrutado de la compañía de los amigos. Hasta la próxima.
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