|
|
|
|
Nuevamente otro domingo más nos reuníamos a las ocho de la mañana en la plaza de toros. Nuestro destino de hoy es el Parque Natural de la Sierra de la Subbética, concretamente una caminata entre el pueblo de Luque hacia Zuheros para volver a Luque. La mañana estaba despejada y no parecía que fuera a llover…. Comenzamos nuestro viaje en coche, que después de una hora acabó en Luque. Allí nos preparamos y comenzamos nuestro sendero. Para comenzar, una cuesta donde empezó el “San Lorenzo” a calentar. Desde aquí ya empezamos a quitarnos algunas prendas. Continuamos el sendero entre encinas, nos topamos con alguna “era”, un cortijo y, como no, cerca de él, un pozo. Todo esto empotrado en el puerto de "malos vientos" desde donde comienza la cañada por donde continuamos nuestro camino hacia Zuheros. Al final de ésta, una pista nos esperaba, nos dirigió hasta la carretera que sube desde Zuheros hacia la Cueva de los Murciélagos. Nosotros, en nuestra dirección para llegar al pueblo, tomamos el arcén de esta carretera como sendero. Al poco tiempo llegamos al pueblo. Éste nos recibió con el redoble de las campanas de la iglesia, las cuales indicaban el inicio de la misa. Aprovechamos el descanso a la sombra del castillo para desayunar y conversar con algunos de los veteranos del pueblo. Tras el descanso nuestro camino continuaba cruzando el pueblo en busca del río Bailón y su cañón. Subimos una ladera, nuestro camino desde aquí se hizo más fácil. Pasamos varias veces sobre el río que, a pesar de las últimas lluvias, parece que de nada han servido. Nuestro camino continuó dejando el cañón del río Bailón, para ahora caminar junto al “Arroyo del Zarzilla”. Aquí se unió a nuestro grupo una senderista que llevaba nuestra misma dirección. Dicho arroyo entonaba junto a los pájaros una dulce melodía. En nuestro incesante paso paramos tras cruzar una enorme pradera, junto a lo que parecía un nacimiento de agua. Desde aquí y sin alejarnos del río, nuestro destino mas cercano era “la fuente de la zarza”. Allí tomamos agua en nuestras botellas y despedimos a nuestra nueva amiga. Continuamos nuestro camino hacia un “prado” y una alameda, en la cañada del Sastre, donde paramos a comer. Allí en un paraje de ensueño comimos y después el cansancio y el calor se apoderó de la mayoría que se quedó dormida. Cuando despertamos continuamos nuestro camino. Hubo un grupo que adormilados se confundieron y entraron en un corral. Tras las risas continuamos nuestro camino. Ya solo nos quedaba pasar por “la fuente del Espino” donde nos echamos la foto de grupo. Desde aquí ya contemplábamos nuestro destino. Ya lo que quedaba era poco, bajar por el lado del “Arroyo Zurreón”, pero menos quedaba cuando nos sorprendió la lluvia, cuando caminábamos entre olivares. Con esto y una “caña” me despido. Saludos amigos.
Volver al inicio de esta página Volver a Actividades realizadas Volver a la página principal |