Salida: 8 de la mañana.  Llegada: 15, 30 horas

Recorrido: 15 kilómetros

Altitud de salida: 226 metros

Altitud máxima: 1.190 metros. 

 

La excursión de hoy ha resultado muy bonita. Ha acompañado el tiempo y la participación ha sido alta, hemos ido 24 personas. La más benjamina,  Miriam que se ha portado como toda una montañera. También nos ha acompañado Silvia, una amiga de Fuengirola  que conocimos en la travesía de Mijas

            A las siete de la mañana, con la luz queriendo despuntar, estábamos todos en la plaza de toros. Nos dirigimos hacia el Valle para llegar a la Estación del Chorro, donde dejamos los coches.

            Cogimos nuestras mochilas y nos recibió la fría luz de la mañana.

            Un carril ancho nos llevó hasta el pié de la escalera árabe. Este era un buen momento para hacer el primer alto  para comer. Aunque ya habíamos ganado algo de altura, todavía nos quedaba lo peor. Hoy hemos superado casi mil metros de desnivel.

Subimos los peldaños de la escalera muy empinada. Un magnífico paisaje fue nuestra recompensa. Las siluetas, un poco difuminadas, de las sierras superpuestas unas a otras. Gris sobre azul cielo. Y el pantano de la Encantada encaramado en lo alto de un monte.

            Unas cabras corren a esconderse de nuestras miradas. El tomillo perfuma el aire y los palmitos adornan el sendero que entre aulagas nos lleva hasta un pinar. Saludamos a un cabrero que agradece algo de conversación en su solitario oficio.

 

Ahora sí que toca subir de verdad. Una grieta oblicua, nos ayuda a superar la primera pared. Delante, una loma que parece interminable. Cada uno toma el camino que le parece mejor.

            En el collado que será la última atacada, paramos para reagruparnos y tomar aire.

            Bajo nosotros, los buitres nos ofrecen una exhibición de sus majestuosos vuelos. Un trago de la bota nos reanima. Continuamos. Ya queda poco.

           Arriba sopla un viento frío que nos obliga a abrigarnos. Nos refugiamos detrás de unas piedras. Frente a nosotros tenemos a la izquierda: Almargen, Campillos, la laguna de Funtedepiedra y la Camorra. A la derecha: El  Torcal, la sierra de Chimeneas, La Peña, Archidona…Al fondo La Maroma y Sierra Nevada.

Después de la foto de rigor, decidimos volver por el otro extremo de la sierra. Con un voto en contra, el mío. No tenía yo muy buen recuerdo de otra vez que subí por aquí. Pero un sendero nos llevó abajo en un santiamén. Y antes de la una del medio día, estábamos en el carril calentado por el sol. Otra vez nos sobra ropa.

            Comemos, rodeados de pinos, en una antigua era junto a las ruinas de una casa. Un sitio muy bonito. Tenemos tiempo hasta de de echar la siesta. Llegamos a la estación del Chorro a la hora del café. Hemos aprovechado muy bien el día. Madrugar tiene sus ventajas.

 

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